El cáncer de corazón (tumor cardíaco primario maligno) es extremadamente raro. En la mayoría de los casos, la enfermedad es proveniente de otras partes del cuerpo. Los casos de cáncer que comienzan cerca del corazón, como el cáncer de pulmón y el cáncer de mama, pueden desarrollarse hasta afectar el corazón o el revestimiento alrededor del corazón (pericardio).
Esta patología se produce cuando un tejido anormal crece en el corazón (tumor primario) o, en otros casos, se disemina hacia el corazón, denominado tumor metastásico o secundario. Aunque es un tumor extremadamente raro, con una incidencia menor a un 0,3% de la población, hay que prestar especial atención por la gravedad de su evolución.
El angiosarcoma es uno de los cánceres cardíacos más frecuentes y que destaca por ser un tumor maligno agresivo con crecimiento rápido. En este sentido, los científicos creen que algunas personas son más propensas que otras a padecer este tipo de enfermedad debido a sus genes. Así, podría afectar a varios miembros de la misma familia a causa de una mutación en el gen conocido como protección de la proteína 1 de los telómeros (POT1, por sus siglas en inglés).
En agosto se conmemora el mes de corazón a nivel mundial, con el objetivo de reforzar la alerta ante enfermedades cardiovasculares, entre las que destacan la hipertensión, el infarto al miocardio, las arritmias, entre otras.
Síntomas tempranos
Uno de los principales síntomas del cáncer de corazón es la insuficiencia cardíaca, que se manifiesta por un pulso irregular o rápido. Si el tumor está presionando una cavidad del corazón, también se puede presentar fatiga.
Además de una arritmia cardíaca, desmayarse también se considera una advertencia para los afectados por esta enfermedad. El dolor en el pecho es otra de las señales más comunes en los tumores cardíacos, aunque deberá consultarse con un especialista puesto que este síntoma también se encuentra en otro tipo de cánceres.
